Imperio de la América Mexicana

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Discurso del Solio Imperial con motivo de la sesión inaugural de la IX Legislatura del Supremo Congreso

Ilustrísimos Señores Diputados;

Micronación del Anáhuac en general, según sus Circunscripciones Imperiales, y según sus Reinos federados y Dominios Imperiales;

Iniciamos con gran gusto ésta respetable IX Legislatura de las Diputaciones Populares, y con ella, la apertura de sesiones del Supremo Congreso de la América Mexicana, y lo hacemos así porque ha sido el pueblo quien, nuevamente mediante el ejercicio de su poder electoral, se ha designado representantes, escogiéndolos de entre los más capaces, los más dispuestos y los más adecuados según su uso de razón.

Después de haber recibido de la Audiencia Gubernativa del Imperio la memoria de gobierno, puedo decir que la administración imperial ha tenido entereza y ha sabido cumplir su deber. Como titular de la Suprema Soberanía Imperial, otorgo mi confianza a la Segunda Audiencia que concluyó en días pasados.

El gobierno del Imperio ha planificado realizar una serie de visitar a las Circunscripciones Imperiales, con el objetivo de recabar las necesidades de los Reinos federados y de los Dominios Imperiales. Es importante destacar el ánimo de algunos gobiernos interiores por recibirnos y manifestarnos sus ideas, sus proyectos no realizados, sus preocupaciones. Es de mi interés poder llevar a cabo dicha actividad, y se realizará si duda alguna en éste mes.

En materia poblacional, gozamos de estabilidad en cierto sentido. Quiero aprovechar para hacer un llamado sincero y fraternal a todos los ciudadanos imperiales, para que se comprometan en el ejercicio del poder electoral. En las pasadas elecciones, la Corte Electoral reportó una disminución de los votantes, que no lograron superar el 70%. Aún es un porcentaje aceptable, pero no podemos permitir que caiga más. La legitimidad de los representantes populares depende directamente de los votos. Por otra parte, deseo que todos recibamos con alegría y gozo a nuevos ciudadanos que están esperando la aprobación de sus solicitudes por el Supremo Congreso. Por un lado, antiguos conocidos, y por otro, un nuevo individuo que anhela incorporarse al micronacionalismo mexicano. Recibamos, pues, con los brazos abiertos a nuestros recién hermanados y hagámosle saber la importancia de nuestro trabajo y la dedicación requerida, que exige la buena costumbre y los deberes del hombre en sociedad.

En política social, queremos manifestar ante ésta magna asamblea la intención de convocar a una Asamblea Ecuménica de las Iglesias del Anáhuac. ¿Con qué objetivo, qué nos ha motivado? Sin duda alguna, el deseo de dar un paso más en la unidad religiosa. Hoy podemos con orgullo confesar que somos un pueblo al que une nuestra devoción. Aunque con diferencias, nos extendemos la mano y tendemos un puente sólido y amplio que es incorruptible e indestructible. Las confesiones del Imperio, católica-romana y evangélica-luterana, han sabido convivir ampliamente en unidad, hoy es deseo del hombre que empuña el cetro de éste Imperio que sellen un pacto de virtud, y que confiesen mutuamente sus coincidencias y respeten sus diferencias. Personalmente enviaré un bando solemne a todo el Imperio, para que se sepa la intención de la Asamblea Ecuménica.

Con orgullo puedo decir que la parte más destacada de éstos tiempos han sido los asuntos económicos. El antropofismo ha permitido al Imperio sostener una visión, adoptar unas políticas y sin duda alguna, manifestar su proyecto en algo tan fundamental como es la economía. En tiempos recientes, una sequía provocó una crisis en el antropofismo imperial. Hemos comprobado que cada problema entraña una oportunidad, estemos felices porque hemos sabido aprovecharla. Hoy, hemos avanzado más hacia la justicia social: el campesino y el obrero de la agroindustria es hoy, por primera vez y sin paragón en el antropofismo, dueño de su propio trabajo y señor de sus propias tierras. Hemos llevado la justicia al campo. Y con ello, una nueva era comienza, la era de la justicia social. Garantizaremos en el antropofismo el derecho a la alimentación, y garantizaremos la dignidad y la felicidad laboral al campesino, al obrero agroindustrial. En éste asunto, he recibido del Presidente de ésta cámara del Supremo Congreso, la intención de consultar al pueblo sobre un punto elemental: continuar o no en este hermoso proyecto que hemos emprendido. No encuentro decisión más acertada para dar un paso seguro que contar con la aprobación popular. Ello dará legitimidad innegable a todas las acciones que se emprendan en la III Audiencia al respecto del antropofismo, por lo que no puedo sino elogiar y manifestar el apoyo del hombre que empuña el cetro de éste Imperio a dicha determinación. Por ello, llamo a todos los ciudadanos imperiales, nuevamente, a presentarse a las urnas y decidir, sólo así levantaremos sobre roca, colocaremos cimientos que serán imposibles de derribar por la duda o la negación. Levantemos pues, sobre roca, y hagamos del antropofismo imperial una manifestación más de los Pactos Supremos que ustedes, pueblo del Anáhuac y Nos hemos sellado para siempre.

Por otro lado, importante es mencionar que hemos protegido la soberanía imperial y las soberanías interiores, sosteniéndonos como un Imperio serenísimo y absolutamente independiente, proclamamos ampliamente nuestras tres garantías: Monarquía, Independencia y Unión, y las defendemos con absoluta razón y con la totalidad de nuestras fuerzas. Teniendo en mente nuestra soberanía, proclamamos que ésta sólo puede ejercerse siendo conscientes de la igualdad jurídica de las micronaciones, principio que hemos defendido en el curso de éste tiempo. Con esos ideales, hemos extendido la mano al Reino Virtual de Rotham, en materia económica, y dicho Reino nos ha extendido también su mano. Hemos abierto diálogo institucional, formal y diplomático con diversas micronaciones, que no mencionaremos para no ofender con la omisión de alguna de ellas. No obstante, sostenemos con orgullo que hemos coincidido con micronaciones plenamente conscientes de la dignidad humana, y respetuosas de ella. Sin el respeto a la dignidad humana, el espíritu del hombre se pervierte, cayendo en la errónea y degenerada visión de hacer distinción entre un ser humano y otro, de considerarle inferior por su forma legítima de pensar, por su origen, por su identidad, otorgando a unos una menor condición que a otros. Ello es la perdición, moral, ética, espiritual y social, y no hay política que combata con eficacia la decadencia del espíritu. Ante ello, sólo la fe y la esperanza de regeneración, pero ello no entra en el campo de los asuntos públicos: lamento decir que no conozco remedio ni cura para tan terrible mal, jamás sobre nosotros caiga. Sabiendo eso, detestemos pues esa condición y admiremos el bello ideal de la igualdad elemental entre los hombres, ello nos acercará a la bondad personal y nos ennoblecerá a nuestros pueblos y a nuestro Imperio.

Ciudadanos imperiales, Gran Pueblo del Anáhuac: nuestra visión continúa sosteniéndose, el Pacto se renueva cada día y con el nace la esperanza de un futuro más próspero, más pacífico y con mayor unidad entre nosotros. Como un arcoíris emergiendo de las nubes, el Imperio se levanta como una nueva promesa de organización política, económica, social y cultural. Rompiendo las cadenas que nos mantenían inertes atados a un sistema que es repulsivo, que es antinatural, antihumano, antisocial, hemos sublevado nuestras conciencias y hemos alzado el estandarte de la reivindicación, blandido la espada de la razón y portado el escudo de la justicia. Con ellos venceremos, recibamos pues, el gozo y la seguridad que nos otorga el ver a los ojos a nuestro destino: acerquémonos cada día más.

Guardemos en nuestra memoria a Iturbide el Libertador.

Ruego a ustedes se acuerden en sus clamores al Creador del hombre que empuña el cetro de éste Imperio.

 

Yo, el Emperador Constitucional.

 

Himno Imperial
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Discurso del Solio del Imperio Constitucional, Septiembre 2011

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Muy Ilustrísimo señor Presidente del Supremo Congreso de la América Mexicana;

Ilustrísimos señores diputados de la III Legislatura de éste Supremo Congreso de la América Mexicana;

Pueblos del Anáhuac, todos:

En éste día que celebra con gracia y solemnidad la reunión de los representantes de todos los pueblos del Imperio, en éste día que reviste el invaluable signo de la voluntad popular, unánime, vigorosa y determinada, hablo con orgullo ante todos los anahuacenses sobre el feliz estado que guarda la Unión del Imperio Constitucional.

Con determinación y fervoroso brío, el administrador de los destinos del Imperio y sus fieles auxiliadores han trabajado por el bienestar común de todos los individuos que componen ésta feliz sociedad de la América Mexicana. Las memorias de la administración pública son, en consecuencia, afortunadas para sus ejecutores y cumplidoras de las responsabilidades ante los pueblos del Anáhuac.

Hoy, anahuacenses, nuestras ciudades, villas y pueblos son más prósperos que hace dos meses. Hemos reorganizado la organización administrativa de nuestras provincias y territorios, y bajo el auspicio de la voluntad popular, expresada a través del referéndum, hemos creado provincias digitales para dar acceso y amable acogimiento a todo mexicano, sea cual sea su particular procedencia. Hoy con orgullo el Imperio de la América Mexicana tiene un hogar para cada mexicano, sin menester de abandonar sus costumbres locales. Anahuacenses, hemos adoptado una firme posición progresista y digitalista, pero con apertura a todas las corrientes del buen micronacionalismo: anahuacenses, siéntanse orgullosos de con mucho trabajo conviven en una gran democracia, donde la voz del pueblo se escucha y se atiende verdaderamente. No nos basamos en promesas, en dar largas, en postergaciones; hemos conseguido hacer realidad el espíritu de las letras que inscribimos en el Acta misma de nuestra Fundación. Levantamos una micronación de hechos, de justicia y de prosperidad. Con orgullo puedo pronunciar a ustedes éstas palabras: hemos administrado óptimamente la prosperidad.

Durante éste periodo concluimos y entregamos a los diputados un edificio digital para sus actividades cotidianas y solemnes, y finalmente el Supremo Congreso pudo dejar su provisional sede en el Palacio de Lizardi, que generosamente el gobierno de la Confederación Magnoducana ofreció provisionalmente, para trasladarse a su nuevo y adecuado Palacio Legislativo, en la Imperial Villa de Yturbidópolis Nova Ymperivm.

Con denuedo el gobierno de la Unión del Imperio Constitucional ha trabajado para tener una economía antropofista sostenible. Hemos luchado arduamente a favor del individuo, hemos dado a la clase trabajadora todo el apoyo imperial para que se logre un bienestar general y unánime de la población, y que la prosperidad sea administrada de tal forma que se modere la opulencia y la carencia. Hoy como nunca el individuo antropofista con su trabajo hace prosperar una empresa que remunera con dignidad y progreso sus actividades, y la colectividad hace adelantar al Imperio, que como padre amoroso acoge las carencias y dolencias de sus hijos. Hoy el anahuacense predica el progreso tanto del trabajador como del inversor, y ambos conviven sin ser una carga para el uno o para el otro.

A ultramar, el Imperio progresa estrechando cálida y fraternalmente las manos el anahuacense norteamericano y el anahuacense europeo: con pasos coordinados, conjugando fortalezas y auxiliándose mutuamente en las flaquezas, la Unión resulta el espíritu unánime para los pueblos que han sabido depositarse al cobijo de un solo cetro. ¡Anahuacenses, la Unión es el camino perfecto del progreso, de la paz y de la prosperidad! ¡La Unión hace la Fuerza!

Con mucho denuedo, el Imperio hoy día ha sabido reunir bajo su seno a un mayor número de fraternales adherentes y ciudadanos. Nuestra comunidad crece, con ella nuestra fortaleza. Anahuacenses todos: la concordia, la tolerancia y la obediencia es el único camino para que la Unión perdure por el tiempo. El que no sabe obedecer no sabe mandar. Con cuidado de la autonomía de nuestros Reinos federados, y buscando el progreso de las provincias y los territorios, hemos puesto animoso cuidado en la distribución adecuada de la población en núcleos urbanos digitales bien definidos. La base de una buena convivencia es una buena organización.

La Unión del Imperio Constitucional hoy se reporta entera y orgullosamente soberana. Hemos continuado en la protección de dicha soberanía, fortaleciendo las instituciones, estableciendo mecanismos que contribuyan a su defensa e instaurando firmes e inamovibles ideales que sean base de un espíritu único e inmutable de identidad soberana. La Unión del Imperio Constitucional se reporta soberana en sus dominios, soberana en su gobierno y soberana ante las micronaciones de todo el orbe. Teniendo en la mente ello, hemos continuado en el fortalecimiento de la soberanía social mediante la protección y fomento de los proyectos culturales de la micronación, la identidad e idea de unidad tanto local como imperial, y el sentido de pertenencia a nuestra sociedad. El Imperio se levanta también como soberano económicamente: continuando activamente en el proyecto antropofista que hemos levantando, estableciendo políticas económicas que permitan al Anáhuac ser autosuficiente para proveerse alimentos, energía y medios de producción, e implantando políticas fiscales que permitan a las instituciones imperiales y locales sostenerse económicamente a corto, mediano y largo plazo.

En éstos días que se aproximan, honremos con mucha dignidad a los héroes que nos dieron patria y libertad. Festejemos lo que somos, y levantemos con orgullo la voz para afirmar a los cuatro vientos nuestro destino. Alegrémonos con el trabajo y el esfuerzo. Llamo a todos los pueblos del Anáhuac, a sumarse abierta y francamente al progreso del Imperio, en las loables actividades de la infraestructura digital, de las artes liberales o de la administración pública. Pero con especial énfasis, llamo a todos mis súbditos a unirse para concluir a la mayor brevedad posible los trabajos principales de la Villa de Yturbidópolis, que será asiento de la Unión del Imperio Constitucional, en la gloriosa y pacífica Imperial Ciudad de Puebla de los Ángeles, capital de nuestros dominios. Esos trabajos han quedado retardados considerablemente, por la dificultad que corresponde su levantamiento. Tú, anahuacense esforzado y constante, continúa levantando las indestructibles columnas de nuestro progreso. Tú, anahuacense aún no comprometido totalmente, levanta el ánimo y sostén hombro a hombro el trabajo de tu hermano. Hagamos que el asiento de la Unión sea el más glorioso y respetable que podamos levantar jamás.

¡Pueblos congregados en ésta Unión! Los exhorto a asumir personalmente el compromiso del progreso. Levantémonos y todos, sin excepción, honremos la memoria del valeroso hombre que sin derramamiento de sangre convirtió al Anáhuac de esclava a señora. Alegrémonos también, porque hoy como nunca los anahuacenses pueden mirar a su invicto Emperador y Libertador, el glorioso Don Agustín de Iturbide y decirle: hemos honrado tu memoria con honor.

Anahuacenses, Aquel que empuña el cetro de ésta Unión saluda a sus pueblos alabando al Dios Todopoderoso, que quita y pone a los reyes, y a Él agradece que nos haya guardado a nosotros y a nuestra sociedad, y que haya dado entendimiento a éste su siervo para gobernar los destinos de éste Imperio. Que Nuestro Salvador nos conceda eternamente la luz del Astro Rey, y que nunca oculte Su rostro de entre nosotros, y nos llene de prosperidad hasta que las estrellas caigan del cielo. A Él sea la gloria y la honra, por los siglos de los siglos, Amén.

 

Dado en nuestro Palacio Imperial de Ovando, Puebla de los Ángeles, a siete de septiembre del primer año de mi imperio.

Yo, Agustín Damián Emperador

 

¡Monarquía, Independencia, Unión! ¡Viva el Emperador y la Emperatriz! ¡Viva el Anáhuac!

Oficio de felicitación a Nueva Altaria por su II Aniversario

Nota diplomática oficial que dirige la Embajada del Imperio de la América Mexicana para la Norteamérica Hispánica, portando los imperiales deseos que se dirigen al Estado Comunitario de Nueva Altaria con motivo del segundo aniversario de la fundación de ésta micronación.


(Al margen el Gran Sello del Imperio de la América Mexicana. A la diestra: Secretaría del Cetro Imperial. Despacho de Su Majestad Cesárea. El Palacio de Ovando … etc.)

Gobierno del Estado Comunitario de Nueva Altaria

Muy señor mío:

Por la presente transmitimos al gobierno y pueblo de Nueva Altaria la felicitación que Su Majestad Cesárea el Emperador don Agustín Damián de la América Mexicana transmite a través de éste servidor, por el segundo aniversario de la fundación del Estado Comunitario de Nueva Altaria.

Su Majestad Cesárea desea que éste nuevo año que comienza para la micronación sea de progreso para el gobierno y bienestar para el pueblo, y que la Divina Providencia bendiga el hacer cotidiano de la distinguida Nueva Altaria.

Reciba con la imperial felicitación también el enhorabuena del pueblo del Imperio de la América Mexicana.

Dios guarde a usted muchos años. Quedo de usted como su seguro servidor.

Gabriel Asturias de Antigua
Embajador Plenipotenciario para Norteamérica Hispánica
Imperio de la América Mexicana

Aniversario del fusilamiento de Allende, Aldama y Jiménez

Palabras de S. M. I.

El 26 de julio de 1811 la Nueva España vive el primer golpe en contra del primer movimiento insurgente, encabezado por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Los líderes Allende, Aldama y Jiménez, militares que organizaron en la medida de lo posible las fuerzas insurgentes, son mandados fusilar por la justicia española.

Como fecha de pesadumbre, los anahuacenses debemos guardar la memoria de los valientes señores que lucharon por la independencia de la patria. Como hijos de la misma tierra, lloremos a nuestros héroes que sacrificaron a su familia, su tranquilidad y su futuro para ver libre a su raza.

Ciertamente, la independencia que se concluyó en Iguala no es la misma que se proclamó en Dolores. La Nueva España conoció al menos tres proyectos distintos de independencia, sólo uno prosperó.

La proclama de Hidalgo no es la misma que la de Morelos, menos aún que la del Emperador Iturbide.

La historia nos enseñó que lamentablemente, los movimientos que emprendieron nuevos valerosos héroes herederos de Hidalgo no consiguieron más que debilitar a la Nueva España y disminuir sus caudales. La destrucción de su fuerza industrial, la desunión y las miles de muertes sólo agravaron la condición social y económica. No obstante, ni Hidalgo, ni Allende, ni Morelos, ni alguno de los insurgentes merecen repudio o censura por dicho acto: el objetivo era la libertad de la patria, quizás los medios no fueron los correctos.

Nuestros héroes de la Independencia están juntos, pero no se mezclan. La libertad conquistada por el Héroe de Iguala es, sin embargo, la misma clase de libertad que perseguían Allende, Aldama y Jiménez, ni mayor ni menor clase de libertad querían para la patria.

Aprendamos, anahuacenses, a honrar la memoria de los padres de la independencia, lloremos su castiza muerte y honremos su memoria: sepamos separar a los buenos hijos de los malos hijos de la patria. Sepamos distinguir de aquellos que no hicieron más que el bien de la patria, de aquellos que con un solo acto hicieron desvanecer todos sus méritos.

Sepamos, pues, honrar a Hidalgo, a Allende, a Aldama, a Jiménez y a Abasolo, con todo el respeto y la admiración, y sepamos también honrar la memoria del serenísimo Héroe de Iguala.

Despacho oficial dirigido al Imperio Moriel sobre el águila mexicana

La Secretaría del Cetro Imperial:

El gobierno del Imperio de la América Mexicana ha cursado un oficio al Imperio Moriel sobre sus actuales símbolos micropatrios, llamándolo respetuosamente a reconsiderar el uso del águila mexicana.

El oficio, firmado por el Primer Secretario del Despacho Imperial, en representación del gobierno, y por el Presidente del Supremo Congreso, en representación del pueblo, llama a la concordia sobre las bases de las consideraciones culturales.

El gobierno del Imperio de la América Mexicana confirma con éste oficio las peticiones de la opinión pública anahuacense, y sostiene respetuosamente el derecho innegable e indiscutible del pueblo mexicano, y por ende del pueblo anahuacense, a que sus símbolos no lleven otra significación más que la verdadera, y sostiene también su derecho de ser el único depositario de la cultura mexicana, de hecho y de derecho.

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El gobierno y el pueblo del Imperio de la América Mexicana, respetuosamente al Imperio Moriel:

La Embajada del Imperio de la América Mexicana en el Imperio Moriel ha tenido constancia, por medio de la información que proporciona la prensa local morielí, del actual interés de realizar modificaciones al escudo del que hasta ahora el Imperio Moriel ha hecho uso. Ciertamente, la micronación morielí ha pasado por reflexivos y concienzudos periodos de cavilación sobre el estado del escudo micropatrio, que la ha llevado al actual estado del blasón usado por el Imperio Moriel. 

El Imperio de la América Mexicana, desde su constitución a partir de las micronaciones Reino de Azur y Confederación Magnoducana, ha estado pendiente del escudo que el Imperio Moriel usa, y la opinión pública anahuacense, moderada por Su Majestad Cesárea el Emperador, ha tenido siempre presente la moción que se tiene sobre el escudo del que hace uso el Imperio Moriel.

En efecto, el gobierno del Imperio de la América Mexicana se ha reservado el derecho de actuar desde el primer momento de su constitución como micronación soberana, no obstante ha querido aguardar al momento propicio, respetando los propios tiempos que el Imperio Moriel tiene para el desarrollo de sus determinaciones soberanas, para manifestar abiertamente al gobierno morielí la legítima inquietud y reivindicación que el pueblo anahuacense tiene respecto al escudo del que actualmente hace uso el Imperio Moriel. Contemplando los  hechos expuestos en el primer párrafo, el Imperio de la América Mexicana considera que ese tiempo ha llegado.

El gobierno y el pueblo del Imperio de la América Mexicana instan formal y respetuosamente al Imperio Moriel a reconsiderar el uso del águila mexicana, conocida también como «Leyenda de la Fundación de Tenochtitlán», como parte de su simbología; pues razonan que al hacer uso de dicho símbolo se agravian los propios del Imperio de la América Mexicana, y en consecuencia se hace uso de un emblema, una alegoría de una cultura, raza y cosmovisión totalmente ajena a la propia del Imperio Moriel.

El gobierno y el pueblo del Imperio de la América Mexicana consideran que su reivindicación es fundada en Derecho, y por tanto legítima, innegable e imprescriptible, pues supone que:

  1. Toda águila real, posada en un nopal y devorando a una serpiente, aún omitiendo aisladamente o el uno o el otro componente secundario, puede y debe ser clasificada como águila mexicana.
  2. El interés histórico, cultural y de cosmovisión que el Imperio de la América Mexicana tiene, como legítimo depositario y ejercitante en el micronacionalismo de la cultura y tradición mexicanas, sobre el águila mexicana es comprobadamente válido, efectivamente auténtico y evidentemente innegable.
  3. El águila mexicana es el más importante de los símbolos del pueblo mexicano, y como tal, representa la visión metafísica de sus antepasados los aztecas, y representa el espíritu de la nación mexicana. En ese concepto, el Imperio de la América Mexicana, como reivindicador de la cultura milenaria e imperial del pueblo mexicano tiene derecho a ejercer, de manera exclusiva, la herencia del águila mexicana en el ámbito micronacionalista, pues por sí misma, e integrada por individuos nacidos mexicanos, es la única que en los hechos y en el diario transcurrir invocan dicha herencia y la ejercitan en su verdadero y único significado.
  4. Aún suponiendo, sin otorgar, que otra micronación pudiera hacer uso de dicho símbolo, sería requisito esencial que hubiera una identificación cultural-racial hacia el águila mexicana.
  5. En consideración a los anteriores puntos, es requisito esencial para poder ejercer, dado el caso y sin conceder, la herencia del águila mexicana en el ámbito micronacional fuera del Imperio de la América Mexicana, la clara conciencia del significado tanto superficial como profundo del símbolo en cuestión. De las propias manifestaciones morielíes al respecto del águila mexicana, se deduce que el Imperio Moriel no invoca ni practica relación alguna con el breviario cultural y de cosmovisión del pueblo mexicano, así como tampoco invoca el significado o interpretación válida del águila mexicana; de lo cual se concluye que ni la cultura, ni el gobierno, ni el pueblo morielí invoca alguna pertenencia o identificación con el águila mexicana.
  6. En atención al punto anterior, se puede y se debe afirmar que no es válido, ni compatible con el honor del pueblo anahuacense, que se busque dar cualquier otra interpretación o significado al águila mexicana. Como primordial y más elemental símbolo de la cultura y raza mexicana, y por ende del Imperio de la América Mexicana, el águila mexicana encierra en sí misma la significación y visión del pueblo mexicano como se conoció en el pasado y como se conoce ahora.
  7. Realizando una abstracción y comparación del águila mexicana con otras águilas también representativas de Estados, naciones, pueblos o poderes, se afirma que el águila mexicana no puede ser confundida con otra, pues los elementos que le identifican como tal (en forma conjunta o presentándose unitariamente en relación al águila: la serpiente, el nopal o la peña con o sin laguna) no están presentes íntegra y efectivamente en otras representaciones de águilas, por lo que no es posible invocar una posible similitud del águila mexicana de que hace uso el Imperio Moriel con otra indistinta águila, toda vez que en cualquiera de sus representaciones de alguna manera presente en la micronación morielí, éstas coinciden esencial y exactamente, tanto en composición como en diseño, con las representaciones del águila mexicana que el Imperio Mexicano y/o Estados Unidos Mexicanos ha dado a lo largo de su existencia, en determinados momentos. Cabe señalar que, respecto a la modificación que a últimas fechas se intenta hacer, el águila presente en efecto corresponde a la usada por el General Porfirio Díaz durante sus ejercicios como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. La corona con la que es tocada también es una representación mexicana de corona imperial, que aunque fuertemente influenciada por la corriente napoleónica, es parte del patrimonio cultural de los mexicanos, no obstante el Imperio de la América Mexicana no realiza ninguna reivindicación sobre éste particular.
  8. Finalmente, consideramos que no es un agravio ni una petición fuera de lugar la que se está haciendo al Imperio Moriel, pues dado que no existe relación racial-cultural-histórica alguna del pueblo morielí para con el águila mexicana, inclusive consta la historiografía morielí, que da fe de que en un momento de su historia, el Imperio Moriel hizo uso de un águila no mexicana, por lo que no supone la nuestra una exigencia precipitada o imposible de realizar. El águila mexicana, pues, podrá ser retirada del Imperio Moriel y ser sustituida inclusive por otra águila de diferente carácter, sin sufrir menoscabo a la ideología, política u honor morielíes. Sin embargo, éste hecho lamentablemente no es verificable para el Imperio de la América Mexicana, que ve agraviada su identidad mientras exista cualquier interpretación o uso ajeno al que, de acuerdo a la tradición, se debe dar al águila mexicana, y que corresponde exclusivamente al Imperio de la América Mexicana.

Con tal, establecemos de la manera más respetuosa ésta reivindicación, con el objetivo de salvaguardar para el pueblo anahuacense el más importante y venerable de los símbolos que representan nuestra raza, cultura, nación y particularmente a nuestra micronación, en el entendimiento de querer, en todo momento, que se salvaguarde el honor anahuacense sin menoscabar el morielí, sino más bien afianzar la cooperación intermicronacional y el respeto a la cultura y herencias de los diferentes pueblos que integran el orbe micronacional hispánico.

El gobierno y el pueblo del Imperio de la América Mexicana.

Guillermo Francisco Azur y Sousa, Primer Secretario.- rúbrica.

Gabriel Asturias de Antigua, Presidente del Supremo Congreso.- rúbrica.

El Anáhuac en la Expo-Micronacionalidad 2011

Secretaría Particular del Emperador

El gobierno imperial ha querido que la participación de nuestro Imperio en la Exposición Universal de la Micronacionalidad 2011, reciba especial atención de los diferentes órganos del gobierno, al ser la imperial y nobilísima capital la sede del evento que reúne las expresiones culturales de las micronaciones del Orbe Micronacional.

Para éste año, como convergencia de los reinos que integran el Imperio, como representantes y legítimos depositarios de la raza y cultura mexicana en el ámbito del micronacionalismo, hemos querido que nuestra exposición destaque en primer lugar, nuestra tradición, y en segundo, nuestros avances.

Nuestra cultura

Destacar especialmente la obra libertadora e imperial de Su Majestad Imperial Mexicana don Agustín de Iturbide, I de México.

Mostrar una exposición de los lábaros patrios del pueblo mexicano, y destacar como éstos han influido en la composición de la Bandera Imperial.

Nuestros avances

Que el pabellón imperial muestre nuestros más destacados y relevantes avances en la arquitectura micronacional, mostrando el estilo y composición originales y propios del Imperio de la América Mexicana, que han sido destacados en el interior y exterior de nuestras fronteras.

Dar relevancia al proyecto actual en curso, Imperial y Nobilísima Villa de Yturbidópolis Nova Ymperium, como el más ambicioso y especial de los proyectos de arquitectura digital micronacionalista jamás llevado a cabo.

Exponer los avances que en las artes gráficas se han hecho en el Imperio de la América Mexicana, mediante la exposición de algunos de los retratos elaborados para la Familia Imperial.

Dar a conocer los destacados trabajos numismáticos digitales que el Imperio de la América Mexicana, a través de su Casa Imperial de Moneda de la América Mexicana, ha conseguido, y que han sido reconocidos en el interior y exterior de nuestras fronteras.

La imagen del pabellón imperial anahuacense

Se ha escogido la representación del Sol, que ahora recibe el nombre de Sol del Anáhuac, como símbolo principal. Tras él los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, que defienden el flanco sieniestro del Imperio. La composición, en efecto, tiene un estilo de mosaico, representando la creatividad popular común a todos los pueblos del Anáhuac.

El Emperador asistirá a conmemoración del Obispo Palafox en el Principado de Valumar

Secretaría Particular del Emperador
Se informa:

Que Su Majestad Cesárea el Emperador y la Familia Imperial concurrirán éste domingo 5 de julio 2011 a los actos conmemorativos con motivo de la beatificación del Obispo Juan de Palafox y Mendoza, en la ciudad de Terraval.

El acto tiene doble significación: por un lado, profundiza las excelentes relaciones entre ambas casas soberanas, que al día de hoy se encuentran en un punto extraordinario. Por otro lado, el acto es importante para la América Mexicana, pues el Obispo Palafox fue un gran varón de Dios que entregó muchos de sus años al mejoramiento de la ciudad de Puebla de los Ángeles, engrandeciéndola y contribuyendo también al buen orden y gobierno del entonces Virreynato de la Nueva España.

El itinerario para dicho magno evento es el que sigue:

10:00 – Llegada al Aeropuerto de Terraval a bordo del avión imperial “Agustín Jerónimo I”. Recibimiento por parte de S.A.S. el Príncipe Luis I, S.A.R. la Princesa María, el Ministro de Relaciones Intermicronacionales, la Ministra de Ciencia, Cultura y Educación y el Gobernador de Terraval. Interpretación de los himnos micronacionales.
 
12:00 – Asistencia en el Santuario Real de Terraval a la ceremonia religiosa presidida por el Obispo de Valtaria en honor del Beato Juan de Palafox y Mendoza.
 
14:00 – Almuerzo oficial en el Palacio Real de Terraval ofrecido por S.A.S. Luis I en honor de la Familia Imperial de la América Mexicana.
 
17:00 – Inauguración en el casco histórico de Terraval de la nueva “Plaza Obispo Palafox” y descubrimiento de la estatua de piedra con la imagen del nuevo Beato, situada en el centro de la plaza y presidiendo la misma. Obsequio de S.A.S. Luis I a Su Majestad Cesárea Agustín Damián de una pequeña réplica en plata de la estatua. Discursos de los Soberanos.
 
19:00 – Recorrido de la comitiva por las principales calles históricas de Terraval, visitando a su vez los distintos puestos de la Feria de Artesanía Tradicional instalados en las mismas.
 
21:00 – Despedida de la Familia Imperial en el Aeropuerto de Terraval por parte del Príncipe Luis y la Princesa María.

La Enciclopædia Hispánica-Americana Septentrional (ENHAS)

Contando con el apoyo del FGLG (Fondo Granduqués de Letras Gratuitas), la Secretaría de Familia, Cultura, Educación y Ciencia (SEFECC) ha comenzado el proyecto de redacción de la Enciclopaedia Hispánica-Americana Septentrional, que estará dedicada a la América Mexicana, con enfoques también a la generalidad de la región mexicana.

Los artículos de que trate dicha Enciclopedia estarán enfocados a brindar el mayor conocimiento posible del Imperio de la América Mexicana: historia, geografía, cultura, artes, educación, entre otros.

La Enciclopaedia Hispano-Americana Septentrional se ubicará en el E-Portal del Imperio, que será abierto con motivo del inicio del sector turístico antropofista. Éste portal reunirá información general de la micronación, así como fácil acceso a otros sitios del Imperio.

El primer artículo de la ENHAS será publicado el 5 de mayo del 2011, con motivo de la jura de la Constitución Política del Imperio de la América Mexicana.

Antropofismo federal e incluyente: 2 propuestas

anh Secretaría Particular del Emperador

La América Mexicana ha de practicar un antropofismo autónomo e incluyente, que desde las políticas establecidas en el interior de cada Reino, permita coerción a nivel imperial.

El Emperador enviará, con ese objetivo, dos propuestas al Supremo Congreso:

  • La ratificación de los Principios Generales del Antropofismo, desde el ámbito de cada reino federado, para que con autonomía desarrolle su plan económico y participe en la Federación de Comercio y Divisas Micronacionales.
  • La ratificación del Acuerdo para el Turismo Micronacional, estableciendo bases para desarrollar la industria turística aprovechando las inmensas oportunidades que en éste campo tiene la América Mexicana, tanto por su gran cultura como por el avance conseguido, en el marco del antropofismo, en infraestructura.

El Despacho Imperial trabajará ésta semana arduamente para facilitar el desarrollo y puesta en marcha inmediata de la industria turística.

Renovamos imagen corporativa del Despacho Imperial

Chancillería Imperial

Con el fin de brindar un mejor servicio a la ciudadanía y visitantes, el Despacho de Su Majestad Cesárea renueva su imagen corporativa mediante cambio a logotipos y recursos gráficos.

Se realizarán cambios a la información, así como actualizaciones y mejoras a los datos y portales de cada Secretaría.

Se abrirá la sección de Blogs Gubernamentales, donde el Emperador, así como los Secretarios y otros altos funcionarios del gobierno, podrán publicar entradas con datos sobre las políticas públicas, e inclusive sobre la visión del funcionario.

Se publicarán también actualizaciones del gobierno en general.

 

anh Despacho de Su Majestad Cesárea